23.10.15

Hombre de la medida justa para mis caderas, recipiente de todos los temblores de mi cuerpo, madera antigua, de fino roble, erecto. Volcán de lava que me siembra hacedor de los dulces cansancios, la ondulación de mi vientre, de mi piel estrecha y concreta. Navégame, marinero alucinado, navégame y viérteme luego en tus manos. Soy todos los frutos y tú todos los labios. Bebámonos. @Felina